En el marco del Día Internacional de la Concientización sobre el Cáncer Infantil, conmemorado el 15 de febrero, el Hospital Carlos van Buren de Valparaíso desarrolló una serie de actividades orientadas a reflexionar sobre el impacto del lenguaje y el cuidado en el tratamiento de esta enfermedad. La iniciativa, liderada por el área de Oncología Infantil del hospital, busca generar espacios de apoyo y aprendizaje tanto para los pacientes como para sus cuidadores y equipos médicos.

El hospital, que forma parte del Programa Nacional de Drogas Antineoplásicas Infantiles (PINDA) de Chile, organizó talleres enfocados en la comunicación y el autocuidado. Gabriel Carvajal, psico-oncólogo del equipo Infanto Juvenil de Oncología, destacó que este año las actividades se centraron en crear una narrativa que priorice el cuidado y la empatía, alejándose de los discursos tradicionales de lucha. “Queremos enfatizar la importancia de cuidar tanto a los pacientes como a quienes los acompañan en este proceso, como madres, padres y cuidadores”, señaló.

Talleres

Entre las actividades realizadas, destacó el Taller de Comunicaciones Difíciles en Oncología Pediátrica y Adolescente, dirigido a equipos clínicos. Muriel Alvarado, enfermera de Oncología Infantil, participó en este taller y expresó, “es fundamental estar preparados para comunicar noticias complejas de manera adecuada. Este espacio nos permitió reflexionar sobre nuestro rol y mejorar nuestras estrategias para abordar estas situaciones”.

Por su parte, Matías Garrido, cirujano pediatra, valoró la instancia como una oportunidad para humanizar el proceso médico. “Frecuentemente somos los primeros en informar diagnósticos difíciles. Este taller nos ayudó a entender cómo manejar estas comunicaciones con empatía y claridad, lo que reduce la ansiedad en los pacientes y sus familias”, afirmó.

Además, se desarrolló el Taller de Autocuidado para Cuidadores de Pacientes Oncológicos, donde madres, padres y familiares participaron en actividades de arte-terapia y sesiones guiadas por representantes de pueblos originarios. Jimena Rivera, madre de un niño con cáncer, comentó, “fue una experiencia muy enriquecedora. El taller me permitió desahogarme y encontrar apoyo espiritual en un momento difícil”.

Redes de apoyo

En la tarde, se llevó a cabo el Taller de Adolescentes entre 13 y 18 años se reunieron en un espacio diseñado para compartir experiencias y fortalecer redes de apoyo. A través de dinámicas grupales, arte-terapia y comida comunitaria, los jóvenes exploraron su vivencia como supervivientes de cáncer infantil.

Estas actividades son parte del trabajo del Hospital Carlos van Buren alineado con la atención integral en oncología pediátrica y adolescente, destacándose como un referente regional en el cuidado de pacientes con cáncer infantil. Desde su rol como parte del programa PINDA, el centro sostiene su misión de brindar un enfoque ético y humano en cada etapa del tratamiento.